¿Fortaleza del peso o debilidad del dólar?

Autor: Director General GAMAA Derivados Alfonso García Araneda

Al cierre de julio, el tipo de cambio se ubicaba en 22.21 pesos/dólar, mientras que el viernes cerró en 21.80, lo que equivale a una apreciación del 1.82% a lo largo de agosto y del 0.82% la semana pasada.

Estamos por terminar el mes de agosto y pese a los malos indicadores económicos y la complicada situación económica que se vive a nivel global y en México derivado de la pandemia, el peso ha sorprendido por su fortaleza.

Al cierre del mes de julio, el tipo de cambio se ubicaba en niveles de 22.21 pesos/dólar, mientras que el viernes cerró en 21.80 pesos/dólar, lo que equivale a una apreciación del 1.82% a lo largo del mes de agosto y del 0.82% tan solo la semana pasada, lo que ha dejado a más de uno con un signo de interrogación y preguntándose si realmente el peso se ha fortalecido, o el dólar se ha debilitado.

Les platico. El jueves pasado, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal estadounidense, envió un mensaje claro y fuerte de que muy probablemente mantendrán una postura altamente acomodaticia por un periodo de tiempo extendido, incluso si se observan presiones al alza sobre la inflación.

Esto en idioma humano quiere decir que mantendrán su tasa de referencia en un nivel prácticamente de cero con la intención de reactivar su economía y la generación de empleos, a pesar de que se pudiesen sentir presiones inflacionarias por encima de su meta del 2 por ciento.

Según Powell, el cambio de política refleja una realidad que ya lleva muchos años: la alta inflación, que en su día fue la mayor amenaza para la economía, ya no parece representar un peligro grave, incluso cuando el desempleo baja y la economía crece con fuerza.

Powell explicó que la economía ha evolucionado de manera tal que le permite a la Reserva Federal mantener la tasa de interés mucho más baja de lo que lo haría en otro contexto, sin encender la presión sobre los precios. ¿Será?

Porque no hace mucho tiempo, los mercados se preparaban para un nuevo ciclo de alzas en la tasa de referencia para tratar de evitar presiones inflacionarias, pero se atravesó una guerra comercial y a principios de este año la pandemia, lo que provocó el giro de 180 grados en su política monetaria y la de los principales bancos centrales de las mayores economías de nuestro planeta.

Por lo pronto, el desempleo sigue siendo un factor grave, particularmente cuando el próximo mes de noviembre se llevaran a cabo elecciones para designar a un nuevo presidente en ese país y donde las encuestas al momento no le favorecen.

De hecho, las solicitudes de ayuda por desempleo bajaron levemente la semana pasada al mostrar una reducción de 98,000 personas; sin embargo, se volvieron a ubicar por arriba del millón de personas.

Por el lado del PIB, el Departamento de Comercio revisó a la baja la contracción de este indicador al segundo trimestre del año al ubicarlo en 31.7% versus una contracción del 32.9% en su primera lectura, lo cual es menos malo, pero sigue siendo extremadamente grave que la economía más grande del mundo tenga una reducción de ese tamaño.

Por su parte, el Banco de México presentó su informe trimestral de inflación en el que habla de un panorama desalentador donde plantea tres escenarios probables sobre la evolución de nuestra economía.

El más grave, que consiste en una baja en “U” profunda, estima una contracción de la economía de entre 8.3 y 12.8%, y a diferencia de Estados Unidos, en México sí se ha venido incrementando el dato de inflación que ya se encuentra en el límite superior de la meta establecida por el propio Banco de México.

El peor de los mundos es que se llegase a presentar un escenario de estanflación.

Finalmente, el Inegi publicó el Indicador Global de Actividad Económica (IGAE) al mes de junio, el cual mostró una recuperación del 8.9% con respecto al mes de mayo, pero en la variación anual aún muestra una contracción del 14.5 por ciento.

Todos saben que la fortaleza de una moneda es consecuencia de la fortaleza de su economía, y en este caso queda claro, que la recuperación temporal del peso, es consecuencia de la debilidad del dólar, por lo que estos niveles son para tomar coberturas.

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