Es momento de tomar coberturas

Autor: Director General GAMAA Derivados Alfonso García Araneda

Como ya he comentado en este espacio, la fortaleza de una divisa debe estar respaldada por la evolución de su economía y evidentemente del entorno a que se enfrenta, y es claro que la situación global no sólo no ha mejorado, sino que las cosas se han empezado a complicar aún más

La semana pasada fuimos testigos de la fuerte apreciación del peso, el cual, sin más, se tiró a la fiesta para lograr un avance frente al dólar de 3.23% para ubicarse en niveles de 20.55 pesos/dólar, nivel no visto desde el pasado 10 de marzo. Así, el peso ha avanzado en 13 de las últimas 16 semanas frente al dólar, lo que sin duda ha sido sorpresivo, ya que al cierre de septiembre la relación peso/dólar se ubicaba en 22.10 pesos/dólar.

La fortaleza del peso ha tenido que ver en primera instancia con la depreciación del dólar frente a las principales divisas, donde nada más la semana pasada, el índice del dólar se debilitó en 1.86%, mientras que frente al euro y al yuan retrocedió en 1.94% y 1.25% respectivamente.

Adicionalmente, es importante destacar que el peso cuenta con gran liquidez dentro del mercado de cambios, lo cual lo hace presa fácil de los movimientos especulativos de los fondos de inversión.

No es ningún secreto que hoy los mercados han sido objeto de grandes inyecciones de liquidez con el objeto de paliar los efectos negativos que la pandemia ha tenido en la economía global, lo que ha significado que los fondos de inversión anden a la caza de oportunidades en todos los mercados para incrementar sus rendimientos, traduciéndose en fuerte volatilidad para los mercados accionarios, de divisas, de deuda y de commodities.

Como ya he comentado en este mismo espacio, la fortaleza de una divisa tiene que estar respaldada por la evolución de su economía y evidentemente del entorno a que se enfrenta, y es claro que la situación global no solamente no ha mejorado, sino que las cosas se han empezado a complicar aún más.

Para empezar tenemos el fuerte rebrote de la pandemia en Europa y los números crecientes de casos en Estados Unidos, los cuales alcanzaron el viernes pasado la cifra de 9 millones 727,345 casos confirmados del coronavirus y la de 236,025 fallecidos por la enfermedad, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins, lo cual ha significado que de nueva cuenta haya restricciones para la actividad económica en países europeos y la amenaza de que se entre a una nueva etapa de confinamiento en Estados Unidos, máxime cuando estamos entrando a la época en que la influenza hace acto de presencia y puede complicar aún más la crisis sanitaria.

El viernes pasado se publicaron los datos de la nómina no agrícola de Estados Unidos y si bien es cierto que la tasa de desempleo bajó un punto porcentual desde la lectura de septiembre a niveles de 6.9% y se crearon 638,000 nuevos puestos de trabajo, aún estamos 10.1 millones de empleos por debajo de los niveles previos a la pandemia, lo que también refleja que todavía estamos lejos de una recuperación satisfactoria.

Entre medio, se cruzaron las elecciones presidenciales en Estados Unidos, las cuales tras varios días de incertidumbre, dieron el triunfo al candidato demócrata Joe Biden; sin embargo, el Presidente Trump reclama fraude electoral y parece que aún falta para que podamos aseverar que este proceso ha concluido.

Por lo pronto, los mercados están a la expectativa de un programa de apoyos que tendría que autorizar el Congreso norteamericano en medio de toda esta turbulencia política y el cual se espera sea superior a los 2 trillones de dólares, lo que evidentemente le daría más canicas a los fondos de inversión para mover recursos en los mercados, acompañados de su respectiva dosis de volatilidad.

Para salir de la crisis del 2009, a los mercados y las economías les tomó poco más de 10 años para salir adelante y cabe destacar que dicha crisis estaba básicamente focalizada en los mercados financieros.

Hoy la crisis es inédita ya que tiene que ver con la paralización de la economía global en su totalidad.

Hasta este momento, nada ha cambiado para que el peso se haya fortalecido cómo lo ha hecho. Claramente es un movimiento especulativo, en el cual se puede depreciar tan rápido como se apreció, por eso hoy nuestra recomendación es una vez más: tomen coberturas.

¡Síguenos en nuestras redes sociales!

Esta imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es WEBtwitter.png
Esta imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es WEBfacebook.png
Esta imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es WEBlinkedin.png

Ponte en CONTACTO con nosotros

Llámanos al: 55-9000-3266

Share This:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *